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MEDIO ORIENTE

El día que Israel luchó contra sí mismo y perdió

El lunes hubo informes de intercambio de disparos entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) en las granjas de Shebaa.

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El día que Israel luchó contra sí mismo y perdió

El ejército israelí alega había frustrado un intento de infiltración de los combatientes de Hezbolá a los territorios ocupados. El movimiento libanés negó estos informes afirmando que no ha abierto fuego contra los militares israelíes en las granjas de Shebaa, zona libanesa y ocupada por el régimen de Israel desde 1967.

Hezbolá emitió un comunicado en el que ha puesto fin a todos los rumores al respecto. La Resistencia libanesa ha negado cualquier choque militar con los soldados israelíes, y enfatizado que “todo lo que reportan los medios israelíes sobre la frustración de una operación de infiltración desde Shebaa es totalmente falso”.

La declaración no solo no niega las operaciones de Hezbolá, sino que puede confirmar las operaciones de infiltración de los combatientes de la Resistencia hacia los territorios ocupados.

¿Cómo aumentó la tensión entre Israel y Hezbolá?

La semana pasada, un ataque aéreo israelí cerca del Aeropuerto Internacional de Damasco provocó la muerte de Ali Kamel Mohsen, un comandante de Hezbolá.

El asesinato de Kamel Mohsen es el primero que ocurre desde el mes de agosto cuando otros dos de los combatientes de la Resistencia libanesa murieron en un ataque israelí en Damasco.

El líder de Hezbolá, Seyed Hasan Nasralá, había prometido represalias a Israel en caso de que matara a un combatiente del movimiento libanés en el futuro.

Tras la muerte de Kamel Mohsen, Israel ha adoptado una serie de medidas para neutralizar un ataque de represalia de Hezbolá, incluso ha puesto  en máxima alerta a sus fuerzas.

El sábado, la Dirección de Orientación del Ejército libanés informó que unos 20 aviones de reconocimiento del ejército israelí penetraron el espacio aéreo de la región sur de El Líbano el viernes.

Uno de los drones israelíes se estrelló en el sur del Líbano por un fallo técnico cuando estaba realizando misiones de espionaje.

Al no poder adivinar la magnitud de la respuesta del movimiento libanés, el régimen israelí optó por diplomacia y envió un mensaje a Hezbolá, a través de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para informarle de que no mató a propósito a su combatiente.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que Hezbolá y El Líbano tienen la plena responsabilidad de cualquier ataque del territorio libanés contra Israel. “Hezbolá debería saber que está jugando con fuego”, añadió.

Israel debe esperar la venganza de Hezbolá

En los últimos días, los medios de comunicación árabes, occidentales y sionistas han informado que Hezbolá vengará de Israel la sangre de su combatiente, Ali Kamel Mohsen.

En este contexto, Netanyahu pidió a los ministros de su gabinete que se abstengan de realizar entrevistas sobre la situación de la frontera del norte. El ejército israelí, por su parte, activó el sistema antimisiles cúpula de hierro (Iron Dome) en la frontera con El Líbano.

Este nivel de preparación y preocupación sionista se debe al hecho de que Seyed Hasan Nasralá, es una persona honesta que cumpla con sus promesas.

Los analistas dicen que la visita del jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército estadounidense, el general Mark Milley, a los territorios ocupados y su reunión con Netanyahu y los comandantes del ejército israelí es una señal del temor conjunta de los israelíes y estadounidenses a la respuesta de Hezbolá.

Es un orgullo para los musulmanes que el régimen sionista esté tan asustado que teme que Hezbolá responda el asesinato de su combatiente. El ejército israelí es el mismo ejército que luchó contra los ejércitos árabes, enterró vivo a sus soldados en el desierto y ocupó sus ciudades.

Debemos respetar a Seyed Hasan Nasralá y los combatientes de Hezbolá que acabaron con la epopeya del llamado “ejército invencible” de Israel, y han impuesto la ecuación del “ojo por ojo, diente por diente” ante el régimen de ocupación.

Israel sabe más que nadie que Hezbolá, es un movimiento que hay que tomar en serio, porque cumple con sus promesas. Además, entiende que hoy en día no hay restricciones en la respuesta del movimiento libanés a los ataques israelíes.

El movimiento libanés posee un arsenal de municiones muy poderoso y preciso. Algunos informes indican que Hezbolá tiene más de 150 000 misiles con los que puede lanzar una lluvia de misiles contra blancos israelíes.

Israel libró una guerra contra sí mismo y la perdió

La dimensión de la cobertura del intercambio de disparos en las granjas de Shebaa por parte de los medios israelíes demuestra que Hezbolá ha ganado la guerra psicológica ante el régimen de Tel Aviv.

Fue tanto la eficacia de las tácticas de Hezbolá que obligó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y los militares sionistas organizar, durante varias horas, una reunión de emergencia.

El incidente tuvo lugar pese a que en los últimos días, Israel ha reforzado su presencia militar en la zona, y restringido la circulación en algunas vías cercanas a la frontera al uso de coches militares, y ha equipado con tanques de guerra y sistemas antiaéreos sus puestos en la frontera con El Líbano.

Israel ha hecho todas estas medidas de precaución, ya que sabe que Hezbolá cumple con sus promesas y vengará el asesinato de su combatiente Ali Kamel Mohsen.

Asimismo, el despliegue militar israelí muestra el alcance de la preocupación de Israel sobre las represalias de Hezbolá en su contra.

Los colonos israelíes residentes cerca de la frontera con El Líbano estaban esperando los ataques de represalia de Hezbolá, tal y como lo habían dicho repetidamente en los últimos días.